HISTORY OF THE WORLD: EL GENOCIDIO DE DARFUR


El desastre actual de Darfur no fue un estallido contra el gobierno de Jartum sino el último episodio, como dice Collins, “de un conflicto de 40 años de duración por el control de la gran cuenca del Chad” ¿Dónde está Darfur? Durante más de doscientos años el pueblo de Darfur fue súbdito de un soberano autocrático del sultanato del Fur. Fueron conquistados por los británicos y fueron incorporados al Sudán angloegipcio en 1916. Darfur se halla situado en la cuenca oriental del Chad y no en el Valle del Nilo. Durante muchos años ningún gobierno de Jartum gobernó Darfur: les cedían el poder a los jefes tradicionales a cambio de mantener la paz.
En 1989 esta situación cambio cuando una revolución islámica en Sudán quiso imponer sobre los sudaneses, de múltiples etnias, culturas y religiones, una identidad árabe y lealtad a la práctica del islam fundamentalista y salafista. En febrero de 2003 surgió el Movimiento de liberación del Sudán (MLS) y el Movimiento Justicia e Igualdad (MJI), insurgencias que derrotaron a las fuerzas armadas del Sudán y solo fueron frenadas cuando el gobierno dio vía libre a las milicias árabes (janjawiid). En 2005 las janjawiid destruyeron de forma masiva los pueblos, cosechas y ganado. Con ello devastaron Fur, Masalit y Zaghawa. Murieron más de doscientas mil personas y más de dos millones y medio de personas huyeron hacia Chad o fueron agrupados en campos para personas desplazadas. Esta limpieza étnica provocó una masiva respuesta humanitaria de la comunidad internacional, así como una resolución de la ONU para que el gobierno de Sudán dejara de apoyar a las janjawiid, parara la masacre que se llevaba a cabo y negociara un acuerdo con los insurgentes.
En mayo de 2006 se llegó al acuerdo de Paz de Darfur. Acto seguido, los tres grupos insurgentes de Darfur resurgieron de nuevo. Empezaron de nuevo los enfrentamientos, y a medida que los últimos vestigios de seguridad se desvanecían en Darfur, las agencias humanitarias comenzaron a retirar su personal de la zona y toda la ayuda humanitaria se desintegró. En agosto de 2006, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la resolución 1706 de autorización del despliegue de una fuerza de paz de la ONU de 22.500 soldados y policía de acuerdo con el capítulo 7 de la Carta de la ONU. Esto fue posible a que China, que hasta entonces había bloqueado dicha resolución, decidió abstenerse.
A lo largo de todo 2006 el presidente Bashir permaneció impasible frente a la presión de la Comunidad Internacional, para autorizar la fuerza de paz de la ONU. Bashir calificaba dicha intervención como un caso más de colonialismo, la Liga Árabe permaneció invisible en todo este proceso. En cambio, China, ansiosa por el petróleo sudanés, presionaba a Bashir para que fuera más flexible. Finalmente se llegó a un acuerdo en noviembre de 2006 que fue ratificado por la Liga árabe y el consejo de Seguridad de la ONU, pero el presidente Bashir seguí opuesto a cualquier misión que incluyera fuerzas de pacificación de cascos azules de la ONU en Darfur. Mientras todo esto sucedía, el bandidaje prosperaba en Darfur y a principios de diciembre la janjawiid saqueó El Fasher durante tres días antes de cercar la ciudad contra las fuerzas combinadas del FRN y el MLS. Las organizaciones humanitarias se retiraron de nuevo de la zona.. Finamente, Bashir accedió a una operación híbrida conjunta UA-ONU en Darfur con asesores, comunicaciones, transporte y apoyo logístico de la ONU. En abril de 2007 Jartum aceptó el despliegue de una operación conjunta. Sigue siendo un misterio porque Bashir aceptó la intervención de una fuerza bien pertrechada.
Mientras todo esto ocurría dos millones y medio de darfunianos, la mayoría fur, masalit, granjeros y pastores fueron expulsados de sus tierras y conducidos a enormes campos de personas desplazadas en el interior del país, dejando así grandes zonas de Dafur devastadas y despobladas. Los darfunianos que se autoidentificaban como árabes y que no habían huido a estos campos se proponían apoderarse de la tierra no ocupada a la que históricamente no tenían ningún derecho. Florecía el bandidaje y los señores de la guerra reunían a sus seguidores para adquirir nuevas tierras inaugurando una nueva etapa en el conflicto. Tribus árabes rivales se disputaban el control de las tierras abandonadas. Esto se agravó todavía más con la llegada de treinta y cinco mil árabes que huían de la violencia en el este del Chad. Se asentaron en el oeste de Darfur, donde recibieron tierras y documentación de ciudadanía sudanesa. Ahora se mataban los árabes unos contra otros por la posesión de unas tierras abandonadas. La disputa por el control entre los propios árabes estalló en el norte entre los tirjim y los abbala, pero rápidamente pasó al sur de Darfur entre los tirjim y mahria que en el pasado habían sido jankjawiid fuertemente armados.
Pocas esperanzas quedan que la situación llegue a mejorar sensiblemente. La comunidad internacional no ha adoptado una actitud tan decidida como en el caso de Libia. ¿Por qué actuar en Libia y no en Darfur? ¿Por qué actuar en Libia y no en Guinea Ecuatorial? ¿Por qué actuar en Libia y no en lugares donde las masacres son cotidianas se realizan con total impunidad?¿Por qué no actuar en Yemen?¿Apoyamos la dictadura de Marruecos? Infinidad de preguntas que en Occidente no sabemos responder.

Comentarios

Entradas populares