EUROPEAN HISTORY:LA TOMA DEL PODER NAZI


El nazismo pretendía destruir el orden existente. Que pudiera reemplazar dicho orden ya no estaba tan claro. Strasser y Feder propugnaban un estado socialista; Roehm pretendía crear un gran ejército basado en las SA y por supuesto, bajo su mando. Finalmente, Hitler quería obtener el poder, y como su voluntad dominó, el nazismo se convirtió básicamente en una lucha de poder.
Hitler, además de la Cancillería, quería un poder absoluto. Durante la campaña de 1933, los argumentos que utilizó es que el sistema existente había fracasado y debía ser reemplazado. Llegó a Canciller, tanto por las faltas de otros así como por su propia estrategia- Eso sí, siempre llevó a cabo una política oportunista. Tuvo una posición adecuada para destruir el Estado desde dentro del sistema.
El nombramiento de Hitler fue condicionado a que ganara una mayoría en el Reichtag y, sólo tres de los once ministerios eran ostentados por nazis. Conseguir mayoría suponía arrastrar el centro a la coalición nazi-nacionalista. Monseñor Kaas, líder del Centro, presentó una lista de cuestiones que servirían de base para las conversaciones, pero Hitler las calificó de demandas no negociables, y persuadió al resto de que eran necesarias unas elecciones. Hugenberg se dio cuenta del peligro que suponía permitir a los nazis participar en las elecciones.
Los nazis entraron en la campaña electoral seguros de su éxito. Al mismo tiempo, la industria empezó a participar en dichas elecciones, haciendo donaciones al partido nazi. Recibió donaciones de Krupp, Aceros Unidos, I.G.Farben entre otros. Goering, que entonces era ministro del Interior en Prusia, purgó a la policía del Estado y nombró en dichos puestos a líderes de la SA. Al mismo tiempo se reclutó una fuerza de 50.000 hombres para aterrorizar a los judíos y a los oponentes políticos del nazismo. Eso sí, siempre cubierto de una máscara de legalidad. Los nazis monopolizaron la red de emisoras controladas por el gobierno. Al mismo tiempo la policía intentó desorganizar a la oposición. Tenemos el caso de Karl Liebkrecht. La policía hizo una redada en su casa de Berlín y un comunicado oficial describió el descubrimiento de planes de una revolución comunista. No se aportó ninguna prueba.
Con la quema del Reichtag, Hitler aprovechó la oportunidad para persuadir a Hindenburg que firmara un decreto suspendiendo las garantías de libertad individual, permitiendo al gobierno del Reich asumir en caso necesario plenos poderes en los Estados y aumentar la pena por delitos de traición, sabotaje, e irónicamente violación grave de la paz.
Mientras tanto, se permitió al KPD (Partido Comunista) continuar en funciones. A pesar de todos estos medios, el Partido Nazi obtuvo sólo el 43% de los votos. Una inmensa mayoría de alemanes había votado en contra, pero las votaciones a su favor superaron las de cualquier otro partido, y como la coalición nazi-nacionalista alcanzaba una mayoría en el Reichtag, lo que les llevaba directamente al poder.
Hitler era ya capaz de llevar a cabo la revolución por vía legal. La base constitucional del régimen nazi lo dio una única ley, la “Ley para la supresión de la miseria del pueblo y el Reich”, llamada también Ley de Poderes. Ésta concedía al gobierno capacidad legislativa para cuatro años sin necesidad del consenso del Reichtag e, incluso, con alcance a desviaciones constitucionales y tratados internacionales. Estas leyes serían decretadas por el Canciller y entrarían en vigor al día siguiente de su publicación. Dicha ley necesitó el acuerdo de dos tercios del Reichtag, pero lo consiguió fácilmente.

Comentarios

Entradas populares