HISTORY OF SPAIN: EL COMERCIO CON AMÉRICA (SIGLO XVI)


La demanda americana actuó como un fuerte estímulo para la economía española, especialmente en Andalucía y Castilla, en la primera mitad del siglo XVI. Así se generó una época de expansión económica que, sin embargo, duró poco –en la segunda mitad del siglo XVI ya hay grandes problemas-, y que fue seguida por un período de fuerte crisis y de decadencia económica –el siglo XVII- que afectó sobre todo a Castilla y Andalucía.
La política imperial de los reyes de España era muy cara; la Corona tenía siempre grandes deudas que saldar. Sus acreedores eran: algunos particulares españoles que adquirían “juros” (títulos de la deuda que rentaban a unos intereses que no siempre se cobraban puntualmente), y los grandes banqueros extranjeros, alemanes y genoveses sobre todo. Estos acreedores cobraban los intereses o recuperaban las cantidades prestadas cuando llegaba a manos del rey un fuerte envio de oro o plata procedente de América.
La faceta más importante del gran comercio en la Corona de Castilla se basaba, a fines del siglo XV, en la exportación de lana en bruto- Este comercio había favorecido la aparición de un núcleo importante de mercaderes que mantenía contacto comercial con Flandes (Amberes), que era el centro económico donde se encontraban los comerciantes del norte de Europa con los de la zona mediterránea.
Estos comerciantes castellanos residían sobre todo en Burgos y actuaban a través de ferias de Medina del Campo, donde se concentraba la lana que más tarde sería enviada a Flandes a través de los puertos de Bilbao, Santander y Laredo. Al lado de los castellanos actuaba un importante núcleo de mercaderes genoveses, poderísimos por los capitales que manejaban y por la extensa red de sus relaciones internacionales.
En la Andalucía baja, en la costa situada entre Cádiz y Huelva, se había formado un segundo núcleo de mercaderes que tuvo una importancia menor que el de Burgos hasta que se convirtió en el centro del comercio con América. Sevilla fue, debido a esta circunstancia, el núcleo comercial más importante de Europa a mediados del siglo XVI.
En el Consulado de Sevilla se agrupaban mercaderes castellanos, vascos, andaluces, genoveses, flamencos,.. Ellos fueron los que encauzaron la fuerte demanda de productos que venía de América. Así se montó un gran negocio que exigía del comerciante una gran potencia económica, porque desde que se hacía el envio hasta que se cobraba pasaba mucho tiempo y, además, no siempre se tenía la seguridad de cobrar. Este comercio solía funcionar del siguiente modo:
• Existían los suministradores de capital, grandes comerciantes o banqueros, frecuentemente genoveses que adelantaban dinero para adquirir las mercancías que se embarcaban hacia América.
• Los navíos solían ser propiedad de patronos andaluces, éstos eran los técnicos en navegación que dirigían la nave en su travesía del Atlántico.
• El mercader que embarcaba –llamdo factor- solía ser castellano y era el encargado de vigilar las operaciones de traslado y venta en América.

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