HISTORY OF SPAIN: EL MANIFIESTO DE LOS PERSAS


El manifiesto de los Persas, de 12 de abril de 1814, es un documento que empezaba así “Era costumbre de los antiguos persas”, esta cita erudita es la que dio nombre al documento que tiene una amplia parte dedicada a las Cortes, al movimiento liberal y a todos los cambios ocurridos en España desde 1808. Su teoría se fundamenta en la subordinación moral del poder al bien común, pero sin instituciones que limiten el ejercicio de dicho poder, como idea fundamental es la justificación de la monarquía absoluta como “obra de la razón y la inteligencia”, terminando con la exposición de tres peticiones significativas: la primera “que se suspendan los efectos de la Constitución, y decretos dictados en Cádiz”, en segundo lugar “que se proceda a celebrar Cortes con la solemnidad y en la forma que se celebraron las antiguas”, y por último el “mantenimiento de leyes y fueros seculares de España”.
Desde el final de la Guerra de la Independencia se hizo manifiesto el enfrentamiento entre liberales y defensores del Antiguo Régimen. Los dos grupos se encontraban representados en las Cortes ordinarias que se reunieron en Madrid el 1 de octubre de 1813. Después de diciembre de 1813. Se firmó el Tratado de Valençay por el que Fernando VII recobraba la Corona. El rey, autorizado a regresar, cruza la frontera por Gerona el 22 de marzo de 1814. Las Cortes reunidas en Madrid, declararon que Fernando VII no podría ejercer el poder real hasta haber jurado la Constitución.
De esta forma se fragua la conspiración absolutista, cuyo objetivo era regresar al Antiguo Régimen. Fernando VII contó con el apoyo de los realistas, el clero y de un sector del ejército, a lo que hay que añadir el malestar social en la España rural a causa del aumento de la presión fiscal que suponían las contribuciones directas decretadas por las Cortes de 1813. En este camino hacia el absolutismo se inscribe el Manifiesto de los Persas. Finalmente, el proceso finaliza con el golpe de Estado el día 4 de mayo de 1808, haciéndose público un Real Decreto en el que el rey afirmaba que las Cortes le habían despojado de su soberanía, que por tanto sus actos eran “nulos y de ningún valor ni efecto”. Con un lenguaje idéntico al del Manifiesto de los Persas, prometía reunión de Cortes y se declaraban inviolables los derechos del pueblo y se prometía libertad de prensa.
J. Fontana nos dice al respecto: “Es perfectamente sabido que el manifiesto no sirvió más que para cohonestar el golpe de estado de 1814 (…) no merece, por tanto, el trabajo de analizarlo ni de tomárselo en serio”.

Comentarios

Entradas populares