HISTORY OF SPAIN: EL PENSAMIENTO POLÍTICO ILUSTRADO


Desde el punto de vista político la influencia de la Ilustración fue muy fuerte en el mundo occidental. Esta influencia tiene dos fases diferentes: un primer momento, reformista, da lugar a la aparición del Despotismo Ilustrado, y un segundo momento, revolucionario, influye de forma decisiva en la configuración de la Revolución Francesa y sus consecuencias en Europa occidental y en la América española.

EL DESPOTISMO ILUSTRADO

Cuando aparece la Ilustración, estaba en pleno apogeo, en buena parte de Europa, la monarquía absoluta. Una parte de los ilustrados creyó que esta monarquía podía ser el tipo de Estado adecuado para introducir cambios en la estructura social, económica y cultural del país. Se trataba de apoyarse en el rey absoluto para aplicar el programa político de la Ilustración. Así aparece el llamado Despotismo Ilustrado con el cual la monarquía absoluta hace suyos algunos objetivos políticos de la Ilustración.
Racionalización de la vida política, creando una administración centralizada y uniforme que acabará con las mil variantes heredadas del sistema feudal
Política fiscal moderna, mediante la creación de la contribución única, que grava todo tipo de riqueza sin distinción de quién sea su poseedor.
Nueva política cultural: control creciente del Estado sobre el sistema educativo para lograr su modernización.
Nueva política eclesiástica: control y restricciones de los privilegios y del poder del clero; intentos de reducir el poder del Papa sobre las Iglesias de cada país.
Esta política no logró nunca realizar todos sus objetivos porque chocaba con los grupos privilegiados (nobleza y clero), que tenían aún un enorme peso en las decisiones de los reyes. Ante estas dificultades se va abriendo camino entre algunos ilustrados la idea de que es preciso abrir una vía revolucionaria que cambie las estructuras políticas.



IDEOLOGÍAS DE LAS REVOLUCIONES POLÍTICAS DEL SIGLO XVIII

La ideología política revolucionaria del siglo XVIII fue adoptada por muchos ilustrados y dio pautas para la Revolución Francesa, pero en su raíz se encuentra una experiencia política anterior, la Revolución inglesa del siglo XVII, y un pensador teórico que reelaboró sus bases ideológicas: John Locke, autor del Ensayo sobre el verdadero origen, alcance y finalidad del gobierno civil (1690). Locke revisó ideas políticas anteriores y reflejó en su teoría política las tendencias del partido whig, uno de lo dos partidos políticos ingleses del siglo XVIII. Las ideas centrales en pensamiento político de Locke son:
En su estado natural todos los hombres son iguales y poseen los mismos derechos: vida, libertad y propiedad. Además, deben tener la posibilidad de defender aquellos derechos, atacando a quien pretenda arrebatárselos.
Pero el ejercicio de este derecho de defensa conduce a luchas interminables y, por este motivo, el hombre que vive en sociedad con otros hombres, renuncia a su derecho de juzgar y castigar en favor del Estado, depositario del poder político.
Así el Estado queda investido del derecho de dictar leyes (para proteger los derechos básicos del individuo y juzgar y castigar de acuerdo con tales leyes). Pero el poder del Estado no puede arrebatar al hombre sus derechos básicos, al contrario, sólo se justifica si los defiende.
La acumulación de poder político puede conducir al abuso de dicho poder por parte de una persona u organismo. Por este motivo es necesario que el poder político del Estado esté repartido entre varios organismos y personas que asumen, cada uno, distintas funciones. Tales funciones son básicamente: la de hacer las leyes (que debe recaer en un cuerpo legislativo elegido por los ciudadanos) y la de hacerlas cumplir (que recae en el gobierno).

Comentarios

Entradas populares