EUROPEAN HISTORY: SOCIALISMO Y NACIONALISMO EN GEORGIA


Cualquiera que fuesen las intenciones finales de la política de nacionalidades soviética -antes del derrumbamiento de la URSS- los desarrollos dominantes en las repúblicas soviéticas de Transcaucasi fueron por dos caminos contradictorios: a) una modernización forzada que transformaba sociedades agrarias en sociedades industriales y urbanas; y b) la consolidación étnica y la cohesión de las principales nacionalidades.
Traunscaucasia disfrutó de una cierta autonomía cultural y política que ha beneficiado o perjudicado, según como se mire, a cada una de las repúblicas (Armenia, Georgia y Azerbaiyán). En vísperas de la Perestroika, Transcaucasia estaba gobernada por mafias étnicas poderosas que fomentaban los nacionalismos locales y el desarrollo de economías sumergidas. Las minorías étnicas de Armenia, Georgia y Azerbaiyán padecieron discriminación por parte del gobierno de Moscú como de los gobiernos de las nacionalidades dominantes. El descontento de dichas nacionalidades tanto con el socialismo soviético como con sus propios gobiernos locales estalló en el invierno de 1988 y originó los primeros brotes de nacionalismo popular en la URSS después de casi setenta años de silencio.
Los armenios iniciaron las oleadas de movilizaciones nacionalistas masivas en la Unión Soviética a mediados de febrero de 1988 cuando se manifestaron en Stepanakert y posteriormente en Everán
¿Cómo surgen estos nacionalismo? ¿Son todos iguales? Veamos en primer lugar el caso de Geogia. Aunque los orígenes y quizá los estadios iniciales del nacionalismo georgiano y armenio son muy similares, las diferentes estructuras sociales de las dos nacionalidades y sus diferentes imperativos políticos las condujeron a trayectorias políticas e ideológicas diferentes. La élite noble georgiana, si bien estaba integrada en la nobleza rusa (dvorianstvo) fracasó en su idea de una armonía nacional más allá de las clases sociales. Al perder la nobleza su posición privilegiada en favor de los comerciantes, la intelectualidad georgiana, se propuso analizar la situación de Georgia. A finales del siglo XIX, un número indeterminado de licenciados del Seminario Ortodoxo de Tiflis adaptaron el marxismo a la situación de Georgia. En sus escritos, liderado por Noe Zhordania, se consideraba tanto a la burguesía (que era básicamente armenia) como a la autocracia (que era rusa) enemigas de la libertad política y social de Georgia. Las luchas sociales y nacionales se fundieron con éxito bajo una dirección marxista que suprimía cualquier indicio de nacionalismo y que quedaba vinculada a la socialdemocracia rusa. La hostilidad nacional en vez de dirigirla hacia el gobierno de los rusos como tales, se canalizó hacia la autocracia; en vez de expresar resentimiento contra los armenios la retorica fue contra la burguesía local, que era mayoritariamente armenia.
La base social de la socialdemocracia georgiana fueron los obreros y los campesinos. Los socialdemocratas georgianos se unieron a los mencheviques más que a los bolcheviques en 1903. Durante la primera revolución, los intelectuales marxistas georgianos encabezaron un movimiento de liberación nacional supraclasista. Los mencheviques ganaron con claridad las elecciones a las dumas estatales (1906-1912). controlaron los soviets y los consejos en las ciudades y en el campo en 1917 y fueron el partido más votado por los georgianos en las elecciones para la Asamblea Constituyente de 1917. Por lo tanto, en vez de un nacionalismo integrador, los georgianos plasmaron sus aspiraciones políticas en un movimiento socialista especificamente no nacionalista.

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