RELATO CORTO:CAMBIO DE AIRES


Al asomarse a la ventana, se dió cuenta de lo cerrada que era la noche. Es curioso como a veces observas unas cosas y otras ni te das cuenta de ello. Después de un día nefasto, lo mejor que podía hacer era tomar el aire. ¿Es posible dejarlo todo y empezar otra vida? Esta era una pregunta que a lo largo del último año rondaba por su cabeza. Es curioso como las circunstancias te pueden delimitar. Quizá tuviera razón Ortega, a pesar de su visión platónica de la política.

La vida familiar estaba plenamente instalada en la rutina, quizá con la única salvedad de los quebraderos de cabeza que me proporcionaban mis hijos, el mayor de 19 años y la pequeña de 15.Mi hijo no salía de casa para nada, a excepción hecha de ir a la Universidad. Se pasaba el día leyendo a los clásicos rusos, lo cual ya está bien, pero también es necesario estar en contacto con jóvenes de su edad. Hablar con él se había convertido en una pelea continua, ya que todo se reducía a Tolstoi y otros grandes prohombres de la literatura rusa, los cuales tienen su importancia y su metafísica, pero no se puede reducir todo a lo que se desprende de su lectura, y por ello, el día a día era emocionalmente duro. En cambio, mi hija, era una fanática de los piercing, y al contrario que su hermano, estaría todo el día en la calle con sus amigas, lo cual también ocasionaba multitud de enfrentamientos.

La relación con Ester, mi mujer, sufría los vaivenes de la monotonía. Nos queremos mutuamente, pero el desgaste de lo cotidiano hace que todo se diluya en el rio de la vida. Por último, el trabajo, esto si que perjudica la salud- y nadie lo prohibe-, iba de capa caida, o dicho de otra forma, de mal en peor. El matadero de pollos, se resentía con la crisis. Pero esta no era la peor de las pesadillas. Lo más trágico era encontrarse cada mañana con el gerente del mismo y tener que soportar todas sus fobias y manías persecutorias. ¿Por qué será que siempre funciona el principio de Peter?

¿Cómo es posible que funcione una empresa donde el dirigente se dedica a pasar las horas en los bares? Quizá este sea el nuevo sistema productivo español. Puede ser........

Después de pensar en todas estas cuestiones, observó de nuevo la oscuridad de la noche, y por un momento pareció reencontrarse con su madre, mientras esta le contaba cuáles eran las estrellas y cuáles eran los planetas. Siempre había sentido fascinación por la observación del firmamento, quizá como recuerdo de la seguridad proporcionada por la protección materna.

Estaba decidido. Iba a dar un giro radical a su vida. Se dedicaría a la fabricación artesanal de mermeladas y quesos de cabra. El cómo, el porqué, el cuando,...., ya lo iría traduciendo sobre la marcha. Pero, lo primero, sería hablar con su familia y explicarles el porqué tomaba aquella decisión. El momento elegido sería este domingo por la mañana ya que es el momento en el que nos encontramos todos. Además hoy es jueves, y quizá las cosas cambien de aquí al domingo
Después de tomar las decisiones siempre entran las dudas. ¿Es posible cambiar de trabajo en los tiempos actuales? ¿Cómo es posible que en un país donde el paro es EL PROBLEMA fundamental decida abandonar el trabajo?¿Habré perdido sentido de la realidad?¿Cómo lo aceptará la familia? También es verdad que todos tenemos alma de funcionario, y los nuevos retos nos matan.

EL TRABAJO COTIDIANO

A las seis de la mañana me encuentro ya en el matadero de pollos ya que es el momento en el que llegan los camiones de las granjas para su sacrificio. Cada mañana me planteo lo triste que es ser pollo ya que después de cebarte durante unos meses vas directo al matadero. ¿Cómo nos tienen que considerar a los humanos? Como unos exterminadores sistemáticos. Muchas veces lo he comparado con la trampa que tenemos instalada en Occidente con respecto a la sociedad de consumo. ¿Cuál es la trampa? Hay que seguir trabajando y consumiendo, independientemente que el trabajo nos agobie y nos asfixie, ya que estamos aprisionados por multitud de créditos y compras innecesarias. De repente cae una caja de pollos al suelo y me vuelve a la realidad.
- Mohamed, ¡ten cuidado! Vamos a retirar esta caja. Ya sabes que los pollos y cualquier animal, por ley, no pueden sufrir estrés. Estos que sean los últimos en entrar a la cadena.

Era el responsable de calidad del matadero, lo cual estaría bien si se aplicaran todas las normas que hay al respecto. Pero, no nos engañemos, aplicabamos las mínimas, las indispensables. Ser el responsable de calidad me había llevado a convertirme en vegetariano. Pero no nos vayamos por otros caminos. Centremonos en la calidad. ¿Por qué no la aplicamos? Por la sencilla razón de que el jefe cree que esto nos aumentaría los costes de producción. Lo cual no es cierto, a largo plazo.

Allí estabamos, como todas las mañanas, el responsable de calidad de la empresa, y el veterinario de la Administración competente, sintiendo la frustación de que las cosas no se hacían como tenían que hacerse.

-¿Crees que el calor que está haciendo ha estresado a los pollos?- me preguntó Javier, como sabiendo ya de entrada la respuesta.
- Considerando el estres que sufren los pollos cuando los cogen en las granjas, el paso posterior a las jaulas, y por último considerando el viaje, creo que un poco de estrés deben de tener.
-¿Sabes que he pensado en dejar este trabajo? Aquí me siento inutil. Ya sabes la dinámica del trabajo. Llegar a las seis de la mañana, observar todo el proceso, y si observas algo, que tendría que ser muy gordo, dar parte a la Administración. Les comenté que las normas básicas, no ya la calidad, brillan por su ausencia. ¿ Que me contestaron? Que mientras no haya un problema de salud pública, tendría que dar el visto bueno a todas las partidas de pollos que llegaran a este matadero.

- Vamos a tomar un café, y mientras lo tomamos, analizamos cada una de las partes del matadero.

Que los tiempos habían cambiado, no sólo era una canción sino que además lo observas en primera persona en el matadero. Diez años atrás, todo el personal laboral era autóctono. Ahora, tienes una pequeña ONU en el matadero. Los descargadores son personas procedentes del norte de Africa , y las que se dedican a desplumar los pollos, son casi todas mujeres provenientes del Este europeo. También hay una razón económica que dicta dichos puestos de trabajo. Todos tienen un salario menor que un trabajador autóctono. Además, la mujeres reciben menos salarios que los hombres, y no tienen, y por otro lado no quieren, tener organización sindical. ¡Los sindicatos otra gran historia en potencia!.

Mientras tomábamos el cafe dábamos una vuelta por todas las instalaciones del matadero. Si hay alguna cosa característica ésta es el olor intenso a carne.Paseábamos por la zona de desplume(lo poco que quedaba, ya que el trabajo más duro lo realizaban las máquinas), y de allí pasamos a la zona de embalaje. a lo largo de todo el camino había un elemento común: cantidad de agua en el suelo. Después nos acercabamos a las cámaras frigoríficas y observábamos que por lo menos funcionaran. Una vez dada la vuelta de rigor, salíamos al exterior donde el sol de las primeras horas de la mañana era agradable, y nos anunciaba que otro día maravilloso empezaba, en algún lugar.
- Javier me voy a las oficinas a intentar realizar el Plan de Análisis Crítico. Si observas alguna cosa fuera de lo normal me avisas,¿de acuerdo?

NORMALIDAD
Es asfixiante levantarse a diario. Durante siglo XIX y parte del siglo XX tuvieron lugar las famosas utopías para encontrar la felicidad en la tierra.Marx tenía razón en una cosa. El trabajo aliena. Se pensaba que la felicidad era un todo absoluto, mientras que hoy tendemos a verla como tramos discontinuos, en los cuales hay que estar atento ya que si no la reconoces, la pierdes. El domingo anunciaré a mi familia el cambio de rumbo. A ver cómo lo aceptan, aunque ya intuyo cual será su respuesta.
Es curioso, se prohibe fumar porque es perjudicial para la salud, pero no se prohibe el trabajo que es más pernicioso. Por cierto, hay una tendencia en estos años a prohibir cosas. Es de lo más progre y de lo más moderno. Además lo ejecutan personas que en su mayoría forman parte de la llamada generación del 68.
Mientras me desplazo a la oficina observo en el aparcamiento dos Mercedes Clase A. Tampoco le presto mucha atención ya que era bastante normal la llegada de estos vehículos. Éste es un mundo en el cual predominan dos cosas: los coches de primera marca y las grandes comidas. De lo cual ya tendremos oportunidad de hablar.
Llegado a la oficina empiezo a saludar a toda la gente que estaba allí. Mercedes, la recepcionista ,siempre con buena cara, y dispuesta a ayudarte. Tomás, el contable, con sus manías y su complejo de inferioridad. Esto último tampoco era de extrañar ya que siempre era el que recibía todos los maltratos verbales por parte del director. Por último, en una esquina se encontraba Josue, el informático, y el que ponía a punto todo el material tecnológico de la oficina.
Como podeis observar era una oficina con muy poco personal técnico, ya que la infraestructura era mínima. Faltaba por saludar al director, al cual, raras veces saludaba, y creo que no me despide por la indemnización que tendría que pagar.
Hoy debía de tener problemas ya que los gritos del interior de su despacho llegaban a recepción. En el interior estaban el Director del matadero, y además había llegado el Jefe Regional de la compañía, así como el director de operaciones. Parece que había problemas, y de repente, sale el Director, vociferando mi nombre: ¡Alfredo!
-¿Cómo es posible que no hayas detectado la salmonella?La partida que iba a Bélgica ha quedado retenida en la frontera.

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