ANCIENT HISTORY: EL DESAFIO ECOLÓGICO


Si, como se admite, los australopitecus representan el primer paso conocido en el camino que lleva hasta el hombre actual, y al menos sus formas más avanzadas son ya fabricantes sistemáticos de instrumentos, podemos preguntarnos cuáles han sido los factores que han desencadenado el complejo proceso de la evolución humana, que han empujado al hombre hacia el camino de un creciente conocimiento teórico del mundo y un progresivo dominio técnico sobre él.
Aceptemos por un momento que el motor más importante de la evolución sea la selección de la naturaleza entre las mutaciones producidas en el seno de una población animal. ¿Cuáles fueron las condiciones del medio ambiente en que nuestros antepasados vivieron que hicieron que quedaran “premiadas” las mutaciones orientadas hacia una mayor capacidad teórica y práctica? Algunos zoólogos han insistido en la importancia que pudieron tener para la evolución del hombre los cambios climáticos que tuvieron lugar en África meridional hace aproximádamente dos millones de años. La disminución de lluvia en esta época trajo consigo la pérdida de vegetación arbórea en grandes extensiones de terreno y la sustitución de los bosques por sabanas semiáridas. Naturlamente, esta transformación no se realizó en pocos siglos, sino que abarcó cientos de miles de años.
Diversos grupos de primates se vieron así forzados a adaptarse a un nuevo sistema ecológico. Mientras en el bosque el primate es recolector de frutos, que abundan por todas partes y son recogidos y consumidos en el mismo lugar en que crecen, en la sabana semiárida la simple recolección de alimentos no era suficiente para garantizar la subsistencia. Insensiblemente el primate pasa de recolector a cazador de pequeños animales de movimientos lentos, como crías de aves, reptiles, mamíferos pequeños, etc. Adopta así una dieta omnívora y este cambio, aparentemente insignificante, trajo consigo consecuencias revolucionarias.
Ante todo, la dieta omnívora multiplica enormemente la posibilidad de supervivencia en todos los ambientes; precisamente por ello el hombre y la rata son los únicos mamíferos que han logrado colonizar todo el planeta.
Una consecuencia aún más importante es que los animales omnívoros tienen un repertorio de pautas de conducta mucho más amplio que los herbívoros. Obligados a perseguir su pieza, para lo que tienen que adaptarse a sus modalidades de huida y de defensa, el comportamiento de los animales cazadores tiene que ser mucho más plástico y menos rígido que el de los recolectores. Además, esta exigencia de elasticidad confluyó con el excelente equipo cognoscitivo que nuestros antepasados, como todos los primates, tenían. Entre los mamíferos los primates destacan por el tamaño relativo de su cerebro y por la representación y dominio del espacio tridimensional. Nuestros antepasados tenían la capacidad de desarrollar un creciente conocimiento teórico y una progresiva eficacia técnica; y esta capacidad fue estimulada y desencadenada por el desafío de un medio poco propicio. A diferencia de los grandes predadores, nuestros antepasados estaban físicamente mal dotados para la caza, tuvieron que suplir con inventiva y originalidad las dotes físicas que no poseían por naturalez. El que pudieran lograrlo, en lugar de extinguirse, lo deben a las buenas dotes cognoscitivas que ya inicialmente tenían. Pero esas dotes, sin el desafio del medio, no hubieran producido el espectacular desarrollo de la inteligencia y de la técnica humanas.
Esta flexibilización de las pautas de conducta fue la condición indispensable de la fabricación de herramientas y de su transmisión como tradición cultural. Una especia animal con pautas de conducta rígidas e inelásticas no puede crear sistemáticamente instrumentos y herramientas. Puede ciertamente, y así lo encontramos en varias especies de animales, utilizar objetos como instrumentos causales para descartarlos enseguida. Cosa muy distinta es descubrir cómo se hacen esas herramientas y fabricarlas siguiendo un método establecido por tradición. La utilización causal de instrumentos puede estar incluida en las pautas hereditarias de comportamiento y pertenecen, por tanto, al dominio de la biología. Desde el momento en que los instrumentos son creados sistemáticamente, siguiendo un método transmitido por tradición, dejamos el dominio de la biología y entramos en el de la cultura.http://spainteacheroscar.podomatic.com

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