EUROPEAN HISTORY: LAS ESTRUCTURAS SOCIALES


Las estructuras sociales pueden estudiarse desde un punto de vista estático (como hace el estructuralismo americano) o desde un punto de vista dinámico (como hace el funcionalismo(, o desde un punto de vista estático-dinámico (como el estructural-funcionalismo o la epistemología genética).
Para el funcionalismo, la sociedad es un todo donde cada parte realiza un “rol” o papel. Así como en el teatro son precisos diversos roles, así también en la sociedad. El funcionalismo es viejo: según Platón la sociedad debía componerse de las siguientes capas: abajo, los esclavos (meras cosas, propiedad privada de los amos), sólo aptos para el trabajo innoble; por encima, los comerciantes, considerados ciudadanos de pleno derecho, partícipes de la “polis”, pero “villanos”; por encima, los militares debían procurar el orden público en el interior y la conquista en el exterior; en la cima, el filósofo debía mandar. Sobre los pies esclavos, se levanta todo el peso social: el estómago laborioso del comercio, el corazón del militar aguerrido, la mente pura del filósofo. Esta estratificación social es similar al régimen de castas indio, y que, aún hoy, existe.
En la misma línea, Aristóteles decía que la sociedad era como una diana, estando la virtud en su medio: las clases medias, que debían servir de almohadilla y freno a los choques inter-clases (entre poderosos y débiles).
El estructuralismo americano (no confundir con el estructuralismo marxista) ofrece de las estructuras sociales la misma visión quietista: abajo los obreros, encima los sindicatos, en la cúspide el poder político. Cada cual realiza aquí su papel (función), y de la “armonía” de ellas nace la unidad coherente del todo. No debe haber conflictos entre las partes de un cuerpo.
Por su parte, el estructuralismo marxista y el funcionalismo dan al tratamiento de las estructuras sociales un carácter más conflictivo y dinámico: la sociedad aparece como un conjunto de relaciones sociales sobre la base de determinados grados de desarrollo de las fuerzas de producción, o sea, sobre la base de una formación social-económica, y por ello histórica. Dicho de otro modo: la sociedad es una totalidad de relaciones interhumanas en un momento histórico, social y económico dado. No hay “sociedad” abstracta. Por eso, al variar las relaciones económicas cambia también la sociedad. Por eso, también los intentos de definir el “bien común” en abstracto están condenados al fracaso. El “bien común” no es igual en el capitalismo, en el socialismo, en el comunismo, etc.http://spainteacheroscar.podomatic.com

Comentarios

Entradas populares