EUROPEAN HISTORY:EL "OPORTUNISMO".INTEGRACIÓN Y REFORMAS


Afianzada la República, ésta es simbolizada por dos hombres que dominan la vida política francesa: León Gambetta, que no dirige el Gobierno más que durante 67 días pero que, hasta su muerte a finales de 1882, ejerce una poderosa influencia en los asuntos públicos, dejando luego una amplia estela de seguidores; y Jules Ferry, Presidente del Consejo de Ministros en dos ocasiones, que dirige durante un amplio período el ministerio de Instrucción Pública y que es, en suma, el gran protagonista de la actividad de gobierno en esta etapa.
Ferry por un lado y Gambetta por otro representan las dos grandes corrientes que conforman el republicanismo en esta época en que el sistema de partidos y grupos parlamentarios es todavía rudimentario. La corriente encabezada por Ferry, a la que también se adscribe el Presidente Grévy, constituye el grupo denominado Gauche Républicaine (posteriormente adoptará el nombre de Unión Démocratique) y mantiene posiciones de moderado progresismo y favorables a la integración de los sectores conservadores en el sistema republicano. Por su parte los gambettistas, situados a la izquierda de los anteriores, forman un grupo llamado Union Républicaine. A ambos extremos de estos grupos se situan la derecha, otrora monárquica y que se va integrando poco a poco en la vida republicana, y la extrema izquierda, formada por republicanos radicales y por diversas corrientes socialistas. Entre los radicales y algunos sectores socialistas existen además vinculaciones ideológicas y proyectos comunes; algunos círculos políticos empiezan a utilizar entonces, en las campañas electorales, el apelativo de radical-socialista.
La vida política de la Tercera República se caracteriza por una visible inestabilidad gubernamental pero ésta encubre, con frecuencia, una real continuidad en la gestión política. Esto es patente en los años ochenta, en los que la labor de gobierno es protagonizada sin interrupción por los hombres de centro-izquierda que se agrupan en las mencionadas Izquierda Republicana y Unión Republicana. Se consideran a sí mismos “republicanos de gobierno” y fueron calificados por sus adversarios de “oportunistas”, apelativo éste con el que la historia suele recordarlos, sin que ello conlleve necesariamente una valoración peyorativa. Llevaron a cabo una política flexible y, en líneas generales, hábilmente reformadora y encontraron una fuerte hostilidad entre la derecha católica, en tanto que la izquierda les consideraba excesivamente condescendientes con los poderes sociales tradicionales.
En esta etapa “oportunista” tiene lugar una consolidación y democratización de las instituciones (ley municipal y reforma constitucional sobre el Senado en 1884). Son probablemente las reformas en la enseñanza -las llamadas leyes “laicas”- las que tienen un mayor eco y repercusión histórica: tras la adopción en 1880 de ciertas medidas que modernizan la enseñanza secundaria y la amplían, en 1881 queda establecido que la enseñanza primaria será gratuita; una nueva ley establece, al año siguiente, que esa enseñanza será también obligatoria y laica, todo lo cual suscitó una amplia y sostenida irritación en los sectores católicos. En 1884 fue reestablecido también el derecho al divorcio.
Jules Ferry, el hombre de las reformas en la enseñanza, es también uno de los animadores de la fuerte expansión colonial de Francia en los años ochenta.http://spainteacheroscar.podomatic.com

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